sábado, 20 de junio de 2015

Sueño de Dioses y Monstruos

Hola chicos, después de tanto tiempo sin publicar, regreso para darle fin a la trilogía de "La hija de Humo y Hueso" que termina con "Sueño de Dioses y Monstruos". La fantástica historia de amor entre un ángel y una quimera, que tras guerras, muertes y huesos de la suerte que contienen recuerdo, llega a un extraño fin que, si soy sincera, nunca lo vi venir.

Para ver las primeras dos parte, clickea en uno de estos links:

Recordando un poco, en "Dias de Sangre y Resplandor", Akiva y Karou, luego de un encuentro un tanto desgarrador -por la muerte de Hazael-, deciden unir sus ejércitos para combatir contra Jael y sus soldados, para ello, las quimeras, Karou, Akiva, Liraz, Mik y Zuzana dejan el mundo humano para encontrarse con los serafines en la cueva de los Kirin.

La tercera parte inicia con Eliza, una joven brillante que hace una investigación sobre las mariposas. Aunque luzca como una humana común y corriente, tiene un secreto del que se ha ocultado por más de diez años: "Es descendiente de un ángel" y fue esta verdad la que la hizo alejarse de su familia.  El mundo se encuentra en caos, han encontrado los restos de bestias en el desierto, ángeles vuelan hacia el vaticano. Todos, absolutamente todos en el mundo están anonadados y esta es la oportunidad para que la familia de Eliza se ponga en contacto con ella, como si ya no estuviese ocupada con la lucha diaria en el museo.
En este último libro, aunque creo que ya Laini Taylor estaba cansada porque no noté esa creatividad que inyecta imaginación a los lectores -como fue usual en los primeros dos libros-, vemos a un nuevo Thiago, lleno de amabilidad, comprensivo y ... no repugnante como lo había sido siempre, y es que detrás de este nuevo comportamiento se oculta que Ziri es quien está en el cuerpo de Thiago, el último Kirin sacrificó su cuerpo para salvar a Karou. Pobre Akiva al ver al lobo y a Karou tan "amigos", sin imaginarse siquiera cual era la verdad que se ocultaba en este comportamiento, ahora no solo estaba destrozado - al igual que Liraz- por la muerte de su hermano sino que se convirtió en polvo al ver a Karou y a Thiago. Luego que Zuzana y Mik avisaran sobre la invasión de los ángeles en la tierra, Akiva y Karou decidieron reunir ambas tropas -Bastardos y Quimeras- para luchar contra un enemigo más poderoso -los ángeles-.
Imaginen la escena de Ángeles -que se debilitan con las Hamsas de las Quimeras-, Quimeras -que a pesar de las órdenes de su jefe no deciden dejar atrás su odio hacia los ángeles-, dos humanos que no deberían en medio de una bomba de tiempo -Zuzana y Mik-, Liraz -una de los ángeles más poderosos dentro de los Ilegítimos destrozada-, la amante de un ángel y el ángel amante de una quimera y todas las miradas sobre los últimos dos.
Preocupado por la amenaza de que las Hamsas debiliten a los ángeles, Akiva decide hacer un hechizo que los vuelva inmune. Para probarlo, decide ir a la habitación de Karou y le pide que lo toque, efectivamente el hechizo funcionó y Karou y Akiva deciden encender la chispa de su amor. Mientras, al otro lado de la cueva, Liraz había sido emboscada por tres quimeras, dos levantaban sus Hamsas contra ella y una la golpeaba, por suerte para Liraz, Ziri -quien aparentemente había comenzado a sentir cosas por ella- intervino en la emboscada, evitando que la asesinaran, Liraz estaba muy débil asi que Thiago (Ziri) decidió tomarla para llevarla ante Karou. Al llegar a la habitación de Karou, Karou y Akiva se asustaron al ver a Liraz de aquel modo, así que la llevan a las aguas curativas de la cueva de los Kirin, quedandose Thiago con ella para protegerla, al despertar, Thiago le confiesa que él es Ziri.
Estando en la cueva de los Kirin, Akiva siente la presencia de seres, lo que no sabía era que eran Stellians quienes querían asesinarlo pues, su magia, su poder estaba rasgando el velo que los protegía de la oscuridad que los ángeles del pasado habían abierto (Razgut, Elazael y otros 5) en búsqueda del conocimiento. Los Stellians son seres poderosos, pero pacíficos, todos los serafines sabían que luchar contra un stellian era lo más absurdo que se podía hacer, ellos no mataban a sangre fría,  ellos cortaban el hilo de la vida de sus oponentes y eso era lo que planeaban hacer hasta que notaron que Akiva era uno de ellos, sus ojos de fuego, su tez morena, no podían matar así por así a un de los descendientes de su raza.
Ángeles y quimeras planean la trampa para los ángeles, para ello Karou, Akiva, Zuzana y Mik necesitan llegar al mundo humano, se hospedan en un hotel cerca de donde se hace la investigación sobre los cuerpos de las bestias y es allí donde rescatan a una joven que habla en lenguaje de Serafín (Eliza)teniendo que escapar a toda prisa al hotel donde está la falsa abuela de Karou para hospedarse junto con ella. Allí, Karou decide avisarle a Zuzana y Mik que para su protección los dejará allí mientras ella lucha contra los ángeles,  lo que ellos no se esperaban era que la falsa abuela de Karou, la traicionara hablándole a los ángeles de sus planes. Mik y Zuzana junto a Eliza, luego de haber sido echados a la calle por la abuela de Karou -a quien le roban el deseo más poderoso, que Zuzana decide gastar en entender lo que Eliza balbucea- y, luego de entender que ella hablaba de monstruos y ángeles, Eliza se convirtió en un ángel, no un Serafín, ni en Stellian, era uno de los primeros ángeles.
Cuando Akiva, Karou y las quimeras y los ángeles que van con ellos hacen que -efectivamente- los ángeles se retiren hacia Eretz, Zuzana, Mik y Eliza llegan a la cueva de los Kirin, la guerra quimeras/ángeles contra ángeles espadas rotas está por comenzar. En esta guerra, las tropas de Karou y Akiva resultan las ganadoras -con ayuda de los Stellian, claro está-, aunque pierden a muchas quimeras y a ángeles, una de las partes más impactantes es que Liraz recoge el alma de Ziri. Los Stellian se presentan ante Akiva y le dicen que ha rasgado el velo y que solo tiene dos opciones: que lo maten o irse con ellos para controlar su magia y reparar el velo. Aunque fue muy doloroso, Akiva decide ir a reparar el daño que provocó.
Al final, ángeles y quimeras buscan y recolectan las almas de todos los caídos cuando Akiva y los ángeles destruyeron a las quimeras. Meses después de la batalla contra los ángeles, cuando comienzan los meses del sueño de los Stellian, Karou decide hacerle una visita a Akiva -quien había comenzado una casa para él y Karou-, Karou y Akiva terminan acostados cada uno sosteniendo una esquina de un hueso de la suerte mientras piden un deseo. Fin.

No hay comentarios:

Publicar un comentario