lunes, 7 de julio de 2014

Dias de Sangre y Resplandor

¡Hola!

Estoy de vuelta con la segunda parte de uno de los libros más inverosímiles que he podido leer, el segundo libro de la Trilogía Daughter of Smoke and Bone (La Hija de Humo y Hueso) de Laini Taylor: Days of Blood and Starlight (Días de Sangre y Resplandor).

Laini Taylor, en mi experiencia como lectora "crítica" tiene una característica muy especial a la hora de escribir, lo que más ha hecho relucir esta nueva escritora- que en mi opinión ya ha llegado a los corazones de muchos con su extraordinario estilo- es precisamente su desbordante creatividad y su entusiasmo que transmite en cada una de sus letras y como consecuencia, introduciendo al lector a la historia. Historias que puedan hacerte sentir eso, son justamente las historias que pueden llegar mucho más lejos de lo que cualquiera pueda creer.


**Recordando: "La hija de Humo y Hueso"**

Una historia cargada de romanticismo y de lucha de dos almas completamente distintas y con un odio que les antecede que no les da la opción de escoger, sólo te dice que debe de ser así, dos almas de distintas creencias un ángel (Akiva) de sentimientos puros que fue marcado por la pérdida de su gran amor: una Quimera (Madrigal) luego de que se descubriese que éstos, a pesar de que sus tribus estaban en lucha, una lucha que tenía ya miles de años, una lucha que tal vez nunca acabaría, pudieron ver el uno al otro algo más de las apariencias y decidieron arriesgarlo todo por estar juntos.

Años después, Akiva mientras buscaba las puertas que daban con el mundo quimerico en Praga, encuentra una extraña chica de pelo azul y de tez pálida, Karou (Esperanza en lenguaje Quimérico), que tiene las llagas quiméricas en las palmas de sus manos denotando para Akiva que ella también era parte de sus enemigos, sembrando en Akiva dudas de quién era esa extraña chica y buscando el porqué de que esta estuviese con la quimeras, llegando a una respuesta inesperada, lo que Akiva nunca imaginó pero demasiado tarde: aquella chica era la reencarnación que había hecho Brimstone para Madrigal y el alma de Madrigal no se hubiese marchado, pero sus manos ya estaban manchadas de la sangre de la tribu quimérica lo que hace que Karou se alejase de él, el asesino de su familia, para buscar un portal que la llevase hasta el mundo de las quimeras.

Si quieres saber más, puedes ir a La Hija de Humo y Hueso


** "Días de Sangre y Resplandor" **


Ahora Akiva se ha quedado sólo, con el corazón roto, sin saber dónde se encuentra Karou, tienendo que regresar a  casa con la incertidumbre de no saber si Haezel y Liraz (Sus Hermanos) lo hubiesen delatado y ahora su vida peligraba. El soldado más valiente, el único sobreviviente en la batalla de Loramendi la fortaleza negra ahora se sentía como un traidor, teniendo que dar explicaciones a sus hermanos (Quienes no lo hubiesen delatado) de cómo pasó lo de Madrigal y el cómo ésta le salvó la vida en la Batalla de Loramendi.

Karou se encuentra destrozada al ver cómo todo el mundo quimérico quedó vuelto cenizas, así que comienza a recoger las almas que aún se encuentran en el campo para resucitarlas, volviéndo a la tierra con las quimeras que aún se encuentran vivas y las que ya resucitó, dentro de las cuales se encuentra Thiago, su asesino y Ziri, un chico que había estado enamorado de ella desde que sólo era un niño.

Para Zuzana (Mejor amiga de Karou), era un tormento no saber nada de su mejor amiga, así que junto con su novio Mik logró rastrearla hasta un castillo de Arena donde se ocultaba junto con las quimeras, lo más lejos de la sociedad posible, dónde nadie pudiese encontrarla, bueno, casi nadie, ¡Qué sorpresa se llevó Karou al ver a Zuzana y Mik allí! Pero también se aterró al darse cuenta que Zuzana y Mik estaban allí, junto a las Quimeras, ¿Cómo podrán llevarse bien? Karou tenía que hacer lo posible para que Mik y Zuzana se fueran antes de que sus vidas peligrasen.

Tanto para Akiva como para Karou, cada día que pasaba se volvía un tormento: Karou tenía que soportar la nueva forma de gentileza que mostraba Thiago, ayudándola en la resurrección de las almas, sabiendo que su forma hostigadora de ser no era más que el producto de la desconfianza y el odio que éste aún le tenía. Thiago desconfiaba de Karou, ella había regresado a salvarlos y el sólo se acercaba a ella para mantenerla vigilada y ganar su confianza. Pero, la vida de Akiva tampoco era fácil, mientras los ángeles hacían redadas para matar a todas las quimeras que quedaran en los campos, el usaba sus dones de la magia para rastrear a Karou, llegando hasta una pequeña cueva que era probablemente la casa de la infancia de Madrigal, dándole a Akiva la ESPERANZA de encontrarse con Karou nuevamente, pero no se detiene ahí y logra dar con el paradero de Karou en el castillo de Arena.

Akiva había logrado tantos avances con la piedad de sus hermanos hacia las quimeras que en una ocasión, encontraron una buena cantidad de Quimeras y fingieron no verlas, sólo no verlas, ganándose el respeto y el agradecimiento de todas.

Akiva, Haezel y Liraz, cansados del rechazo que se les daba a los ángeles Ilegítimos o Espadas Rotas, deciden hacer una revuelta en contra de su padre y asesinarlos, sin ver que el asesinato de su padre sólo traería más pena y dolor con un nuevo rostro: Jael, su tío quien asesinaría a Haezel, pudiendo Akiva y Liraz salir con vida gracias a la fuerza de la magia de Akiva. Ahora Akiva y Liraz se encuentran volando hacia el portal que los llevaría con Karou y ver si pueden resucitar a Hazael.

Karou tubo que luchar contra Thiago, quien había tratado de asesinarla pero Karou era más rápida y lo hizo primero, entrando en un estado de pánico, sabía que las quimeras la asesinarían si se daban cuenta que había matado a Thiago. Justo en ese momento llegaba Ziri, el último kirin que quedaba sin ser resucitado, quien sin duda alguna hizo lo que fuese necesario para que Karou lo resucitara en el cuerpo de Thiago.

Cuando Akiva y Liraz llegan al castillo de Arena cargando el cuerpo de Haezel, Karou se encontraba en pésimas condiciones, como si ésta hubiese tenido que luchar minutos antes, y era así, Akiva le implora que salve el cuerpo de su hermano, que salve su alma sin importar el costo, pero Karou confundida por la ironía de que uno de los asesinos de su familia estuviese implorando para que resucite a su hermano, aún así decide ayudarlos pero no pudo, ya el alma de Hazael se hubiese ido, si tan solo hubiesen tenido un Turíbulo para atraer su alma el día de su muerte

Nuevamente Zuzana y Mik llegaban al castillo de Arena para decirle a Karou lo que estaba pasando, algo que no le iba a gustar: Los Ángeles estaban invadiendo la tierra. Gracias a Razgut, Jael se dirigía a la Tierra a conquistarla como si fuesen dioses y Akiva y Karou tendrán que unir sus tropas (Las quimeras y los Ilegítimos), todos reunidos en la cueva de los kirin, para luchar juntos ante un
enemigo en común planeando sus estrategias para enfrentar este apocalipsis y ahí, justo ahí se creó el momento en el que Akiva y Karou pudieron verse sólo un rato a los ojos, diciéndose tantas cosas con una sóla mirada.

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